Berkeley Obliga a los Habitantes de Vehículos a Seguir Rodando

Lee la historia que acompaña a este ensayo fotográfico, “Sin Dirección, Sin Descanso: Berkeley Obliga a los Habitantes de Vehículos a Seguir Rodando,” que forma parte del proyecto “Conduciendo a Casa: Sobreviviendo la Crisis de la Vivienda” (Driving Home: Surviving the Housing Crisis). Read this story in English.

Un Domingo por la tarde, los niños juegan en el distrito de Gilman en West Berkeley. Su familia es parte de una comunidad de residentes de vehículos llamada Friends on Wheels, cuyos miembros se han estacionado y vivido juntos durante dos años. La comunidad está compuesta por familias, estudiantes, trabajadores de la economía gig y servicios, personas discapacitadas y de edad avanzada que viven en todo tipo de formas y tamaños de vehículos.

Yesica Prado / San Francisco Public Press and CatchLight Local

Un Domingo por la tarde, los niños juegan en el distrito de Gilman en West Berkeley. Su familia es parte de una comunidad de residentes de vehículos llamada Friends on Wheels, cuyos miembros se han estacionado y vivido juntos durante dos años. La comunidad está compuesta por familias, estudiantes, trabajadores de la economía gig y servicios, personas discapacitadas y de edad avanzada que viven en todo tipo de formas y tamaños de vehículos.
Los niños juegan en la calle Octava en West Berkeley mientras sus padres hacen mandados. Los vecinos que viven en vehículos recreativos o la abuela cuidan a los niños cuando los padres no están en casa. Los niños llenan el bloque con risas y juguetes mientras corren arriba y abajo de la línea de vehículos, mirando dentro de las puertas de los vecinos para saludar.

Yesica Prado / San Francisco Public Press

Los niños juegan en la calle Octava en West Berkeley mientras sus padres hacen mandados. Los vecinos que viven en vehículos recreativos o la abuela cuidan a los niños cuando los padres no están en casa. Los niños llenan el bloque con risas y juguetes mientras corren arriba y abajo de la línea de vehículos, mirando dentro de las puertas de los vecinos para saludar.
Chloe Verron corta un trozo de queso y se lo come con su navaja en un vehículo de una amiga donde vive temporalmente. Verron vivía en un vehículo recreativo de 22 pies antes de que la policía de estacionamiento lo remolcara por tener el registro vencido. Las tarifas sumaron más de $ 3,000. Después de que el vehículo no fue reclamado por 30 días, se vendió en una subasta. Incapaz de comprar su casa, Verron ha estado navegando de sofá a sofá con miembros de la comunidad hasta que pueda ahorrar lo suficiente para comprar otro vehículo. Pero ahorrar dinero es un desafío, ya que no puede trabajar mientras se somete a un tratamiento hormonal. Antes de que Verron se quedara sin vivienda, alquiló una casa en el condado de Lake, cerca del Bosque Nacional de Mendocino, después de dejar un estresante trabajo de programación de computadoras con la firma de diseño Curran & Connors en Nueva York.

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Chloe Verron corta un trozo de queso y se lo come con su navaja en un vehículo de una amiga donde vive temporalmente. Verron vivía en un vehículo recreativo de 22 pies antes de que la policía de estacionamiento lo remolcara por tener el registro vencido. Las tarifas sumaron más de $ 3,000. Después de que el vehículo no fue reclamado por 30 días, se vendió en una subasta. Incapaz de comprar su casa, Verron ha estado navegando de sofá a sofá con miembros de la comunidad hasta que pueda ahorrar lo suficiente para comprar otro vehículo. Pero ahorrar dinero es un desafío, ya que no puede trabajar mientras se somete a un tratamiento hormonal. Antes de que Verron se quedara sin vivienda, alquiló una casa en el condado de Lake, cerca del Bosque Nacional de Mendocino, después de dejar un estresante trabajo de programación de computadoras con la firma de diseño Curran & Connors en Nueva York.
Christian Torres cocina hamburguesas en una estufa de campamento. Torres vive dentro de una camioneta de carga blanca Ford E150. Es fotógrafo de la ciudad de Sanger, cerca de Fresno. Trajo su camioneta al Área de la Bahía, buscando oportunidades creativas. Su rutina diaria: preparar el desayuno, ir al gimnasio, ducharse, viajar por la ciudad para comer y quedarse en cafeterías o bibliotecas para cargar baterías y aparatos electrónicos durante el día.

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Christian Torres cocina hamburguesas en una estufa de campamento. Torres vive dentro de una camioneta de carga blanca Ford E150. Es fotógrafo de la ciudad de Sanger, cerca de Fresno. Trajo su camioneta al Área de la Bahía, buscando oportunidades creativas. Su rutina diaria: preparar el desayuno, ir al gimnasio, ducharse, viajar por la ciudad para comer y quedarse en cafeterías o bibliotecas para cargar baterías y aparatos electrónicos durante el día.
Merced Domínguez observa a las palomas volar sobre su jardín en la calle Octava. "Todos los días, me siguen a donde quiera que vaya," dijo Domínguez, arrojando alpiste en la banqueta. “Todo el camino hasta el Dollar Tree y de vuelta a casa. Solo están esperando que los alimente." La rutina habitual de Domínguez consiste en colocar comida y agua en la banqueta afuera de su vehículo para los animales callejeros que visitan la manzana, incluyendo un gato callejero que llamó Cookie y las docenas de palomas que aparecen dos veces al día.

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Merced Domínguez observa a las palomas volar sobre su jardín en la calle Octava. “Todos los días, me siguen a donde quiera que vaya,” dijo Domínguez, arrojando alpiste en la banqueta. “Todo el camino hasta el Dollar Tree y de vuelta a casa. Solo están esperando que los alimente.” La rutina habitual de Domínguez consiste en colocar comida y agua en la banqueta afuera de su vehículo para los animales callejeros que visitan la manzana, incluyendo un gato callejero que llamó Cookie y las docenas de palomas que aparecen dos veces al día.
El Chihuahua “Bit” de Amber Whitson, se asoma por la ventana de su camioneta un Sábado por la tarde. Aunque es pequeño, Bit no tiene miedo y protege a Whitson, ladrando a cada peatón. Entre los habitantes de vehículos en Berkeley, los perros y los gatos ofrecen compañía y protección reconfortantes. A algunos dueños de mascotas les resulta más fácil vivir en un vehículo, ya que muchos propietarios prohíben o cobran extra por los animales, lo que agrega otro obstáculo para una vivienda asequible.

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El Chihuahua “Bit” de Amber Whitson, se asoma por la ventana de su camioneta un Sábado por la tarde. Aunque es pequeño, Bit no tiene miedo y protege a Whitson, ladrando a cada peatón. Entre los habitantes de vehículos en Berkeley, los perros y los gatos ofrecen compañía y protección reconfortantes. A algunos dueños de mascotas les resulta más fácil vivir en un vehículo, ya que muchos propietarios prohíben o cobran extra por los animales, lo que agrega otro obstáculo para una vivienda asequible.
Amber Whitson se arrastra debajo de su camioneta Dodge 1988 para drenar el líquido de frenos. Whitson es una mecánica autodidacta que ofrece servicios asequibles a otros residentes de vehículos. A menudo trabaja de noche y pierde el sueño, pero la reparación de vehículos a altas horas de la noche llama menos la atención. En Berkeley, es ilegal reparar vehículos en las calles públicas, excepto en emergencias. Los infractores de la ordenanza enfrentan multas y posibles remolques.

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Amber Whitson se arrastra debajo de su camioneta Dodge 1988 para drenar el líquido de frenos. Whitson es una mecánica autodidacta que ofrece servicios asequibles a otros residentes de vehículos. A menudo trabaja de noche y pierde el sueño, pero la reparación de vehículos a altas horas de la noche llama menos la atención. En Berkeley, es ilegal reparar vehículos en las calles públicas, excepto en emergencias. Los infractores de la ordenanza enfrentan multas y posibles remolques.
Amber Whitson, a la derecha, busca instrucciones en su teléfono para reparar una vieja máquina de análisis de smog, que encontró en una subasta de almacén en Febrero. Whitson dice que espera probar los motores de los habitantes de los vehículos antes de enviarlos para que se prueben oficialmente. A menudo, el mayor desafío para los residentes de vehículos es aprobar la prueba de smog del estado porque los vehiculos son viejos y se deben volver a registrar para evitar que los remolquen por etiquetas vencidas.

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Amber Whitson, a la derecha, busca instrucciones en su teléfono para reparar una vieja máquina de análisis de smog, que encontró en una subasta de almacén en Febrero. Whitson dice que espera probar los motores de los habitantes de los vehículos antes de enviarlos para que se prueben oficialmente. A menudo, el mayor desafío para los residentes de vehículos es aprobar la prueba de smog del estado porque los vehiculos son viejos y se deben volver a registrar para evitar que los remolquen por etiquetas vencidas.
Chris Castle hace un agujero en el asiento del conductor un Sábado por la noche. Castle construyó una base para el asiento con materiales encontrados de un contenedor de basura cercano para ahorrar dinero. A menudo, Castle reutiliza o repara objetos que encuentra mientras busca por la ciudad objetos para reciclar a cambio de dinero en efectivo.

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Chris Castle hace un agujero en el asiento del conductor un Sábado por la noche. Castle construyó una base para el asiento con materiales encontrados de un contenedor de basura cercano para ahorrar dinero. A menudo, Castle reutiliza o repara objetos que encuentra mientras busca por la ciudad objetos para reciclar a cambio de dinero en efectivo.
Ryan Maddry se sienta en su vehículo recreativo esperando que su gato, llamado Dog, entre antes de acostarse a fines de Febrero. Después de vivir en una tienda de campaña durante meses en el campamento de la comunidad Here / There (La Comunidad Ni Aquí / Ni Alla), compró un vehículo recreativo como un paso hacia una vivienda estable. Llamó a su vehículo "Ole Gal."

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Ryan Maddry se sienta en su vehículo recreativo esperando que su gato, llamado Dog, entre antes de acostarse a fines de Febrero. Después de vivir en una tienda de campaña durante meses en el campamento de la comunidad Here / There (La Comunidad Ni Aquí / Ni Alla), compró un vehículo recreativo como un paso hacia una vivienda estable. Llamó a su vehículo “Ole Gal.”
Antes de acostarse, Ryan Maddry abre la cubierta del motor en su vehículo recreativo, dejando una puerta entreabierta para que su gato negro regrese a casa mientras duerme. Maddry trabaja como jornalero haciendo trabajos de construcción en las colinas de Berkeley. Por las noches, pasa tiempo reparando su vehiculo recreativo, que necesita insulacion y un nuevo techo. Maddry repara las comodidades dentro de su casa como lo permiten las finanzas.

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Antes de acostarse, Ryan Maddry abre la cubierta del motor en su vehículo recreativo, dejando una puerta entreabierta para que su gato negro regrese a casa mientras duerme. Maddry trabaja como jornalero haciendo trabajos de construcción en las colinas de Berkeley. Por las noches, pasa tiempo reparando su vehiculo recreativo, que necesita insulacion y un nuevo techo. Maddry repara las comodidades dentro de su casa como lo permiten las finanzas.
Chris Castle ata una correa de remolque al parachoques de la camioneta Dodge de Amber Whitson en un Domingo por la noche para ayudar a su amigo Ryan Maddry, cuyo vehículo fue etiquetado en rojo con un aviso de 72 horas, advirtiéndole que se mueva o sea remolcado. Pero la "Ole Gal" está en mal estado y apenas llega a la vuelta de la esquina. Como último recurso, los residentes del vehículo se unen y usan la fuerza humana, empujando sus vehículos con la mano o tirando de ellos con cuerdas. Es un desafio encontrar nuevos lugares de estacionamiento y ser reubicado cada tres días.

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Chris Castle ata una correa de remolque al parachoques de la camioneta Dodge de Amber Whitson en un Domingo por la noche para ayudar a su amigo Ryan Maddry, cuyo vehículo fue etiquetado en rojo con un aviso de 72 horas, advirtiéndole que se mueva o sea remolcado. Pero la “Ole Gal” está en mal estado y apenas llega a la vuelta de la esquina. Como último recurso, los residentes del vehículo se unen y usan la fuerza humana, empujando sus vehículos con la mano o tirando de ellos con cuerdas. Es un desafio encontrar nuevos lugares de estacionamiento y ser reubicado cada tres días.
A altas horas de la noche, los residentes del vehículo extraen agua para cocinar y ducharse en una tienda de abarrotes cercana en el distrito de Gilman. Encontrar fuentes abiertas de agua y electricidad es un enigma diario.

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A altas horas de la noche, los residentes del vehículo extraen agua para cocinar y ducharse en una tienda de abarrotes cercana en el distrito de Gilman. Encontrar fuentes abiertas de agua y electricidad es un enigma diario.
Janet Enos regresa de la gasolineria con sus Chihuahuas, Scrappy y Pinky. Después de la muerte de la madre de Enos, ella perdió su vivienda y compró un vehiculo recreativo. Era su primera vez viviendo sola y alejándose de la casa familiar. Enos disfruta de las artes, manualidades y cocina. "Me encanta alimentar a otras personas," dijo. Con frecuencia prepara comida para compartir con los vecinos de al lado.

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Janet Enos regresa de la gasolineria con sus Chihuahuas, Scrappy y Pinky. Después de la muerte de la madre de Enos, ella perdió su vivienda y compró un vehiculo recreativo. Era su primera vez viviendo sola y alejándose de la casa familiar. Enos disfruta de las artes, manualidades y cocina. “Me encanta alimentar a otras personas,” dijo. Con frecuencia prepara comida para compartir con los vecinos de al lado.
Los niños juegan en el área verde afuera del vehículo recreativo de Merced Dominguez. Un padre aleja a su hijo de sus plantas y decoraciones del jardín. Él les dice a sus hijos que es hora de irse y no tocar nada más.

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Los niños juegan en el área verde afuera del vehículo recreativo de Merced Dominguez. Un padre aleja a su hijo de sus plantas y decoraciones del jardín. Él les dice a sus hijos que es hora de irse y no tocar nada más.
Ryan Maddry retira una etiqueta de advertencia de 72 horas del parabrisas de su vehiculo recreativo estacionado en las calles Octava y Harrison. Los avisos le dicen a los residentes del vehículo que se muevan cada tres días o corren el riesgo de ser remolcados.

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Ryan Maddry retira una etiqueta de advertencia de 72 horas del parabrisas de su vehiculo recreativo estacionado en las calles Octava y Harrison. Los avisos le dicen a los residentes del vehículo que se muevan cada tres días o corren el riesgo de ser remolcados.
Un oficial de estacionamiento de Berkeley marca las llantas de un vehículo recreativo para poder determinar si permanece estacionado en el mismo lugar, en West Berkeley, durante más de 72 horas. La aplicación de la ley de estacionamiento apareció semanalmente en el invierno, pero los residentes de vehículos evitaron las citas moviéndose a través de la calle o unos pocos pies hacia adelante para restablecer el reloj de estacionamiento.

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Un oficial de estacionamiento de Berkeley marca las llantas de un vehículo recreativo para poder determinar si permanece estacionado en el mismo lugar, en West Berkeley, durante más de 72 horas. La aplicación de la ley de estacionamiento apareció semanalmente en el invierno, pero los residentes de vehículos evitaron las citas moviéndose a través de la calle o unos pocos pies hacia adelante para restablecer el reloj de estacionamiento.
En el Día de los Caídos del 2018 (Memorial Day), el abogado de derechos civiles Osha Neuman explica a los residentes de vehículos en el pequeño puerto de Berkeley que sus esfuerzos para negociar un lugar sancionado para estacionarse allí han fallado, y tienen que mudarse o arriesgarse a ser remolcados. El personal de Waterfront publicó avisos de construcción en el lote del prado, lo que obligó a docenas de habitantes de vehículos a trasladarse a otras partes de la ciudad.

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En el Día de los Caídos del 2018 (Memorial Day), el abogado de derechos civiles Osha Neuman explica a los residentes de vehículos en el pequeño puerto de Berkeley que sus esfuerzos para negociar un lugar sancionado para estacionarse allí han fallado, y tienen que mudarse o arriesgarse a ser remolcados. El personal de Waterfront publicó avisos de construcción en el lote del prado, lo que obligó a docenas de habitantes de vehículos a trasladarse a otras partes de la ciudad.
Shabon Bockover se dirige a la reunión del Consejo Municipal de Berkeley el 10 de Julio del 2018, solicitando un lugar de estacionamiento seguro en el estacionamiento del restaurante Hs Lordships. La familia Bockover espera encontrar una vivienda estable antes de que sus hijos regresen a Berkeley Arts Magnet School en el otoño. Una opción es volver a vivir con la familia en Sacramento, pero eso significaría que Chris Bockover tendría un viaje de ida y vuelta de cuatro horas a San Francisco por trabajo.

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Shabon Bockover se dirige a la reunión del Consejo Municipal de Berkeley el 10 de Julio del 2018, solicitando un lugar de estacionamiento seguro en el estacionamiento del restaurante Hs Lordships. La familia Bockover espera encontrar una vivienda estable antes de que sus hijos regresen a Berkeley Arts Magnet School en el otoño. Una opción es volver a vivir con la familia en Sacramento, pero eso significaría que Chris Bockover tendría un viaje de ida y vuelta de cuatro horas a San Francisco por trabajo.
El motor ruge cuando Chris Bockover saca el vehículo de Naomi González de un lote de tierra. Es la último vehiculo recreativo movido porque no estába funcionando. "Las ratas se han comido todos los cables durante el invierno y ahora el vehiculo no arranca," dice González, que vivia en su vehiculo recreativo con su esposo, Paul Schrager, y su hijo de 5 años, también llamado Paul.

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El motor ruge cuando Chris Bockover saca el vehículo de Naomi González de un lote de tierra. Es la último vehiculo recreativo movido porque no estába funcionando. “Las ratas se han comido todos los cables durante el invierno y ahora el vehiculo no arranca,” dice González, que vivia en su vehiculo recreativo con su esposo, Paul Schrager, y su hijo de 5 años, también llamado Paul.
Después de un día agitado, Chris Bockover sale a trabajar una noche a principios de Junio del 2018. Tiene el turno de noche y no volverá a casa hasta las 8 a.m. Bromea acerca de no tener días libres, ya que todos los días hay algo que hacer: trabajar, cuidar a los niños, arreglar la casa y sonreír. Chris es conocido por hacer bromas inocentes a los vecinos que a menudo los animan, al menos por el día. Dice cosas como, "oye, se te cayó el bolsillo." Y, por supuesto, aunque lo hayan escuchado antes, alguien siempre mira hacia abajo. Los Bockovers son una familia amigable, y el patio fuera de su caravana es un centro social, con vecinos que a menudo buscan consejos o traen bienes para compartir con sus hijos.

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Después de un día agitado, Chris Bockover sale a trabajar una noche a principios de Junio del 2018. Tiene el turno de noche y no volverá a casa hasta las 8 a.m. Bromea acerca de no tener días libres, ya que todos los días hay algo que hacer: trabajar, cuidar a los niños, arreglar la casa y sonreír. Chris es conocido por hacer bromas inocentes a los vecinos que a menudo los animan, al menos por el día. Dice cosas como, “oye, se te cayó el bolsillo.” Y, por supuesto, aunque lo hayan escuchado antes, alguien siempre mira hacia abajo. Los Bockovers son una familia amigable, y el patio fuera de su caravana es un centro social, con vecinos que a menudo buscan consejos o traen bienes para compartir con sus hijos.
El anochecer cae sobre siete casas de vehículos en las calles Octava y Harrison en el distrito Gilman de Berkeley. Durante más de un año, una comunidad vehicular llamada Friends on Wheels ha encontrado refugio en esta intersección, viviendo juntos por seguridad y compañía. Mientras buscaban lugares de estacionamiento seguros y las comodidades de la vida cotidiana, los residentes de vehículos se reunieron y se unieron en el pequeño puerto de Berkeley. Pero a medida que la comunidad de habitantes de vehículos creció, su riesgo de ser remolcados y recibir más multas obligó a las personas a irse. Los residentes de vehículos tuvieron que encontrar otro lugar seguro para establecerse, por lo que encontraron un lugar de descanso en las calles industrializadas de West Berkeley.

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El anochecer cae sobre siete casas de vehículos en las calles Octava y Harrison en el distrito Gilman de Berkeley. Durante más de un año, una comunidad vehicular llamada Friends on Wheels ha encontrado refugio en esta intersección, viviendo juntos por seguridad y compañía. Mientras buscaban lugares de estacionamiento seguros y las comodidades de la vida cotidiana, los residentes de vehículos se reunieron y se unieron en el pequeño puerto de Berkeley. Pero a medida que la comunidad de habitantes de vehículos creció, su riesgo de ser remolcados y recibir más multas obligó a las personas a irse. Los residentes de vehículos tuvieron que encontrar otro lugar seguro para establecerse, por lo que encontraron un lugar de descanso en las calles industrializadas de West Berkeley.

Esta historia fue producida en colaboración con CatchLight, una organizacion sin fines de lucro del Área de la Bahía ofreciendo entrenamiento de narración visual a través de su iniciativa CatchLight Local. Como miembro de CatchLight Local trabajando con San Francisco Public Press, Yesica Prado examinó la cultura de vivir en vehiculos en San Francisco y Berkeley. Su trabajo ha sido presentado por el Centro Yerba Buena para las Artes y por la Campaña Artistas contra una #infodemia, cuyo objetivo es mejorar el acceso a la información de salud pública relevante a nivel local. La Iniciativa Local CatchLight está financiada por la Fundación Kresge, el Proyecto GroundTruth, el Proyecto de Periodismo de Facebook, la Fundación Neda Nobari y la Fundación de la Familia Lisa Stone Pritzker.